
Protección del suelo y las paredes con una estufa de leña
La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.

El cristal de una chimenea no es cristal: es vitrocerámica. Un vidrio normal, por templado que esté, no aguanta el salto térmico de un hogar de leña. Por eso un recambio no se resuelve en una cristalería cualquiera con un corte a medida.
Y por eso la pregunta útil no es «¿cuánto vale?», sino «¿qué medida exacta necesito y cómo la tomo?». Con la medida buena, el recambio es sencillo. Con la medida mal tomada, no encaja y hay que repetir.

Un hogar pasa de temperatura ambiente a plena combustión en minutos, y de vuelta al apagar. La vitrocerámica está formulada para ese vaivén; el vidrio templado, no.
Es el mismo material de las encimeras de cocina vitrocerámicas, en otro espesor y formato. En nuestras fichas aparece literalmente como «cristal vitrocerámico».
Un vidrio inadecuado no avisa: se parte de golpe con el fuego encendido. Es la razón por la que este recambio no admite improvisación, y no un argumento de venta.
Media chimenea moderna es el cristal. Un recambio bien resuelto devuelve la visión limpia; uno mal ajustado deja marcos y sombras que se ven todos los días.
Algunos aparatos lo declaran en ficha —nuestro C-16-80, por ejemplo—. Es una entrada de aire que barre la cara interior del cristal para que la vista aguante limpia más tiempo.
El cordón que asienta el vidrio contra el marco es lo que absorbe la dilatación. Un cristal nuevo con la junta vieja y aplastada dura mucho menos de lo que debería.
Casi siempre por combustión pobre: leña húmeda, poco aire o tiro insuficiente. Si el cristal se tizna rápido, el problema no está en el cristal.
La medida se toma del cristal, no del hueco de la puerta. Y en frío, con el aparato apagado desde hace horas. Lo que necesitamos saber:
Es el caso más habitual. Chimeneas de veinte o treinta años con puerta en buen estado y un vidrio que ya no tiene repuesto de catálogo.
Una chimenea construida en su día sin puerta no tiene medida estándar de nada. El cristal va con la puerta, y la puerta se fabrica para ese hueco.
Si el marco está castigado o la junta no asienta, poner solo el vidrio es pan para hoy. Nuestras puertas de fundición y metálicas ya montan el cristal vitrocerámico.
Ahí no es un recambio: es poner puerta donde no la había. Cambia el tiro y el consumo de leña, y se estudia con la chimenea delante.
No. El material que se usa en puertas de chimenea y estufa es vitrocerámica, formulada para soportar el salto térmico de un hogar de leña. Un vidrio de uso corriente no es un sustituto barato: es un riesgo.
En frío, con un paño húmedo y ceniza fina del propio hogar, que es el abrasivo suave de toda la vida. Nada de estropajos metálicos ni de rascadores.
No lo es. Suele apuntar a leña húmeda, aire de combustión insuficiente o tiro corto. Merece la pena revisar eso antes que el cristal: lo tratamos en tubos para chimeneas de leña.
Lo vemos caso por caso, con las cotas y una foto. A veces la solución sensata es solo el vidrio y la junta; otras, con el marco en ese estado, sale mejor la puerta completa.
Depende del formato y de si es recto o curvo. Te damos el plazo cuando tenemos las cotas confirmadas, no antes: dar una fecha sin la medida buena es no decir nada.
Ancho, alto y espesor del vidrio, y una foto de la puerta abierta. Con eso te decimos si hay recambio o si sale mejor puerta nueva.
Solicita información →Nos llaman pidiendo un cristal y en la mitad de los casos lo que hay que mirar es el tiro. Un cristal que se ensucia en dos días está contando algo de la instalación, no de sí mismo.
Los tres modelos de catálogo llevan cristal vitrocerámico. Fuera de estas medidas, se fabrica para el hueco.
| Modelo | Material | Cristal | Medida | Tiro |
|---|---|---|---|---|
| Puerta Fundición | Hierro fundido | Vitrocerámico | Desde 850 × 550 mm | Frontal inferior regulable |
| Puerta Metálica 2 Hojas | Acero con pintura anticalórica | Vitrocerámico | A medida | Frontal inferior |
| Puerta Metálica 1 Hoja | Acero con pintura anticalórica | Vitrocerámico | A medida | — |
Ver las puertas del catálogo → · Guía completa de puertas para chimeneas →
Nueve de cada diez recambios que salen mal, salen mal por la medida: el cristal se mide plano, con sus tolerancias y su junta, no «a ojo por fuera». Cinco minutos con el metro ahorran un cristal entero.
Somos expertos en soluciones a medida

Somos Chimeneas Larraga, una empresa especializada en chimeneas, estufas y cocinas de leña, insertables, pellets, barbacoas, puertas para chimeneas abiertas y revestimientos. Desde Lakuntza, trabajamos principalmente en Navarra y País Vasco, ofreciendo asesoramiento, venta e instalación para casas, caseríos, viviendas unifamiliares y proyectos profesionales.
La pieza completa: cuándo se cambia el cristal y cuándo la puerta entera.
El tiro, que es lo que suele estar detrás de un cristal que se ensucia.
Si estás pensando en cerrar un hogar abierto y no solo en el vidrio.


Un apunte de temporada: el cristal se revisa AHORA, en septiembre, no con la primera helada. Cambiarlo con calma, con el aparato frío y el recambio en mano, es un rato de trabajo; descubrir la fisura un viernes de diciembre es una semana sin chimenea. La revisión es visual y de un minuto: fisuras, junta y holgura.
Buscar cristal para la chimenea o la estufa de leña suele empezar mal: por el material equivocado. El vidrio de ventana — incluso templado — no está hecho para convivir con la llama; la vitrocerámica sí, y por eso es lo único que montamos y lo único que recomendamos reponer. La diferencia no es el precio de la pieza: es que una aguanta veinte años de fuegos y la otra es un susto esperando fecha.
La segunda mitad del acierto es la medida: ancho, alto y espesor con el cristal en plano, más la holgura que pide el fabricante para la dilatación. Un cristal justo al milímetro rompe con el calor; uno escaso baila y silba. Y la junta que lo abraza envejece con él: si el cristal sale, la junta se revisa — cuesta poco con la puerta abierta y evita repetir el trabajo en enero.
Si tu aparato es de una marca viva, el recambio oficial existe y es la primera opción. Si ya no se fabrica, o es un hogar de obra con puerta artesanal, ahí entramos nosotros: cristal cortado a tu medida sobre las cotas reales. Mándanos las medidas y una foto de la puerta y te decimos qué camino toca — y si compensa cambiar solo el cristal o la puerta entera. Trabajamos las dos vías cada semana: recambio de marca cuando existe, corte a medida cuando el aparato ya no tiene quien responda por él. En los dos casos, la medida bien tomada es el noventa por ciento del acierto, y esa la puedes tomar tú hoy mismo con un metro y esta guía.

La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.

La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.

La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.
No. El templado aguanta golpes, no la llama ni el choque térmico continuo de un hogar: puede estallar en uso. Frente al fuego, vitrocerámica siempre — aunque la chimenea «se encienda poco».
El cristal se mide en plano — su ancho, alto y espesor reales — y la junta se cuenta aparte. Si dudas, manda las tres medidas y una foto del marco: es la consulta de un minuto que evita un corte inservible.
Una raya superficial es estética; una fisura, por fina que sea, es cambio seguro — el ciclo térmico la abre. En la duda entre raya y fisura, la uña lo dice: si engancha, no esperes al invierno.
En vertical, con las aristas protegidas y sin apoyarlo de plano en el maletero. La vitrocerámica sufre más en el viaje que en el fuego: la mayoría de roturas «misteriosas» vienen del transporte. Si te lo enviamos, va protegido para ese viaje — y aun así conviene revisarlo al recibir, antes de montar.
En muchas puertas es un trabajo de destornillador y paciencia con el aparato FRÍO, siguiendo el despiece del fabricante. Si la puerta es antigua, va con masilla o el marco no suelta, mejor que lo veamos: forzar un marco cuesta más que el cristal. Y con el cristal fuera, aprovecha para revisar la junta y limpiar el canal: es el momento en que todo está a mano.
Fuentes