
Protección del suelo y las paredes con una estufa de leña
La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.

Una hidroestufa de leña calienta a la vez la habitación donde está y el agua de los radiadores del resto de la casa. Lleva un intercambiador dentro —lo que en catálogo verás como «paila»— por el que circula el agua del circuito.
La pregunta que decide la compra no es cuántos kilovatios tiene, sino cuántos de esos kilovatios van al agua y cuántos se quedan en la estancia. En las fichas serias, ese reparto viene escrito.

El depósito de agua que lleva dentro el aparato. Marca cuánta agua calienta de golpe y cómo de estable va la temperatura.
La LC-25 declara 45 litros de paila y la LC-35 Plus, 62 litros. Las dos admiten una temperatura de servicio máxima del agua de 90 °C.
Un aparato de leña conectado a agua no se apaga con un botón: la leña que está dentro sigue ardiendo. Por eso la instalación lleva elementos de seguridad que no son opcionales.
Vaso de expansión, purgadores y descarga térmica según el tipo de instalación. Qué lleva exactamente cada caso lo define y lo firma el instalador: no es una lista que se copie de internet.
El dimensionado —cuántos radiadores, qué potencia al agua, qué seguridades— lo hace un instalador habilitado con la vivienda delante. Nosotros no damos cálculos por teléfono.
No lo hace el fabricante ni el catálogo: lo hace quien monta la instalación, con la casa delante. Hay que contar radiadores, medir el volumen a calefactar, ver la sección del circuito existente y decidir dónde van las seguridades. Un aparato bien elegido mal dimensionado da los mismos problemas que uno pequeño.
Lo habitual no es sustituir: es convivir. La hidroestufa aporta cuando está encendida y la caldera existente cubre el resto. Eso condiciona cómo se conecta.
Lo habitual no es sustituir la caldera, es convivir con ella. La hidroestufa cubre las horas en que hay alguien en casa y la caldera se queda como apoyo para los arranques y para cuando no hay nadie que cargue leña. Esa convivencia hay que dejarla montada, no improvisarla.
La misma exigencia que cualquier aparato de leña: conducto propio, estanco y con su remate. Lo contamos entero en tubos para chimeneas de leña.
La misma exigencia que cualquier aparato de leña: conducto propio, estanco, con su altura y su remate. No vale reaprovechar el de la caldera de gas ni compartirlo. Es la parte que más condiciona dónde puede ir el aparato.
Es la diferencia práctica con cualquier sistema automático. Alguien tiene que estar en casa y echar leña. Si eso no encaja con vuestro día a día, conviene saberlo antes.
Es la diferencia práctica con cualquier sistema automático. Una hidroestufa pide que alguien cargue leña varias veces al día en invierno. Si en la casa no hay quien lo haga, por mucho que los números salgan, el sistema no encaja.
La respuesta honesta es que no depende del número de radiadores, sino de cuánta potencia va al agua y qué volumen hay que calefactar. Dos casas con los mismos radiadores pueden pedir aparatos distintos si una está aislada y la otra no.
Por eso la cifra que hay que buscar en la ficha no es la potencia total: es el reparto. Un aparato de 20 kW que manda 15,7 al agua no es lo mismo que otro de 20 kW que manda 8.
Es el error más repetido en esta familia de aparatos: se compara el kilovatio grande de la portada y se compra corto. El reparto agua/aire viene declarado en ficha y es lo que decide si la casa se calienta o solo el salón.
No todas las hidroestufas se parecen: cambia el formato del aparato y cambia lo que puedes pedirle. Estas son las cuatro familias con las que trabajamos.
Cocina, horno y radiadores en el mismo aparato. Es la solución de siempre en caserío y casa de pueblo, y sigue siendo la más completa cuando la cocina es el centro de la casa.
El fuego a la vista en el salón y el agua a los radiadores. Nuestras LC-25 y LC-35 Plus declaran 25 y 35 kW totales.
Cuando la ficha la trae, es un dato comparable entre fabricantes. El EKB-110 declara 25 kW, 85 % de rendimiento y clase A+.
Si lo que pesa es no depender de cargar leña, el equivalente automático es la caldera de pellets para radiadores. Mismo circuito, otra forma de alimentarlo.
Depende de su potencia al agua, del tamaño de los radiadores y del aislamiento de la casa. No hay una regla del tipo «tantos kW, tantos radiadores» que sea seria: lo calcula el instalador. Lo que sí puedes mirar tú es el reparto agua/aire de la ficha, que es donde empieza el cálculo.
Sí, y algunos modelos lo resuelven de forma instantánea: el EKB-110 declara producción instantánea de agua caliente sanitaria de 12,5 l/min. En otros hace falta acumulador. Lo que no cambia es que el agua caliente depende de que el aparato esté encendido: es una decisión de proyecto, no un accesorio.
Es exactamente la situación para la que existen las seguridades de la instalación. La leña sigue ardiendo aunque se pare la bomba, y por eso el circuito no se monta «a ojo». Es la parte que define y firma el instalador.
Venta, asesoramiento e instalación desde Lakuntza (Navarra). Enviamos producto a País Vasco y limítrofes.
Solicita presupuesto →La gente compara potencias totales entre aparatos y se lleva sorpresas. Lo que mueve tus radiadores es la potencia al agua, y esa cifra no siempre está a la vista.
Un aparato de 20 kW no manda 20 kW a los radiadores. Parte se queda calentando la cocina o el salón por radiación. Nuestro modelo L-07 CC lo declara desglosado, y es la mejor forma de entenderlo:
| L-07 CC | Potencia declarada | Adónde va |
|---|---|---|
| Potencia térmica total | 20,02 kW | Lo que da el aparato quemando leña |
| Al agua | 15,7 kW | A los radiadores del resto de la casa |
| Al aire | 4,5 kW | A la estancia donde está el aparato |
Es decir: de cada diez kilovatios que produce, casi ocho se van al circuito. Si eliges por la potencia total y no por la que va al agua, te quedas corto de radiadores. Cuando una ficha no desglosa el reparto, hay que pedirlo antes de decidir.
Una hidroestufa no es una caldera con puerta de cristal: es un aparato que hay que cargar a mano varias veces al día en invierno.
Somos expertos en soluciones a medida
La decisión no empieza por el modelo, empieza por la casa. Tres preguntas en este orden:
Cocina o salón. No es un detalle estético: decide si tiene sentido que además cocine y dónde acaba la parte del calor que no va al agua.
De ahí sale la potencia al agua necesaria. Es el cálculo que hace el instalador, con los emisores y el estado del circuito delante.
Si hay caldera, cómo se conectan las dos. Si no la hay, qué cubre los días que nadie enciende. Esto se define antes de comprar, no después.


Si buscas una estufa de leña para radiadores, lo que quieres no es una estufa: es una caldera de leña con puerta de cristal. Calienta el agua que ya circula por tu instalación y, de paso, la estancia donde está. Eso la separa de cualquier estufa convencional, que solo calienta la habitación en la que se enciende.
Dentro de las calefactoras hay familias con lógicas distintas:
Cuando ya tienes radiadores y la duda es si un aparato de leña puede moverlos. Ese cálculo no sale de una ficha: sale de contar la casa y de ver qué circuito hay montado.

Somos Chimeneas Larraga, una empresa especializada en chimeneas, estufas y cocinas de leña, insertables, pellets, barbacoas, puertas para chimeneas abiertas y revestimientos. Desde Lakuntza, trabajamos principalmente en Navarra y País Vasco, ofreciendo asesoramiento, venta e instalación para casas, caseríos, viviendas unifamiliares y proyectos profesionales.

La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.

La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.

La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.
En la mayoría de casos sí, revisando estado del circuito, bomba y vaso de expansión. Los emisores suelen quedarse tal cual.
Entonces la pregunta es otra: automático frente a manual. El mismo circuito de radiadores lo puede alimentar una caldera de pellets, que carga sola desde su depósito.
La obra grande —los radiadores y las tuberías— ya está hecha si tienes calefacción. Lo que se monta es la conexión del aparato al circuito, sus seguridades y la salida de humos, que es la parte que suele condicionar dónde puede ir.
Es lo habitual y lo que solemos recomendar: la hidroestufa cubre las horas con gente en casa y la caldera queda de apoyo. Hay que dejar la convivencia montada de entrada, no improvisarla luego.
Lo que ensucia es cargar leña y vaciar cenizas, igual que cualquier aparato de leña. La combustión en sí, con el aparato cerrado y leña seca, no manda humo a la estancia.
Fuentes