
Protección del suelo y las paredes con una estufa de leña
La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.

Un aparato de leña no calienta por sí solo: calienta lo que su conducto de humos le deja quemar. Por eso el presupuesto de una instalación completa nunca se agota en el aparato. Cuando alguien nos pide presupuesto ya con el modelo elegido, aparece una partida de tubos que no esperaba y que no sabe leer: no es un extra, es la instalación de la que depende que ese modelo rinda lo que promete su ficha.
El punto de partida no es opinable. De los 86 aparatos de combustión del catálogo, 65 declaran en su ficha el diámetro de la salida de humos, y esos valores van de los 80 a los 300 mm. El aparato ya trae escrito por dónde tiene que salir; lo que se decide en casa, con la vivienda delante, es el camino que ese humo va a recorrer hasta el tejado. En Chimeneas Larraga lo estudiamos antes de confirmar ningún modelo, con venta, asesoramiento e instalación completa.

Es el camino completo del humo, desde la boca del aparato hasta el punto por el que sale al exterior. Su diámetro no se decide sobre plano: arranca del que viene declarado en la ficha del equipo.
Cambiar de sección a mitad de recorrido —estrechar o ensanchar— es una de las decisiones que más condiciona el comportamiento posterior, y por eso se resuelve antes de pedir material, no durante el montaje.
Allí donde el conducto abandona la zona calefactada —un desván frío, un patio, una fachada, el último tramo hasta la cubierta— el humo se enfría y aparece la condensación.
Ese es el motivo por el que ciertos tramos se resuelven con doble pared aislada y otros no lo necesitan. Mantener el humo caliente durante todo el recorrido es una condición de funcionamiento, no un acabado.
Atravesar un techo, un tabique o el propio tejado tiene sus piezas específicas. Es el punto que más condiciona el trazado y, con frecuencia, el que decide por dónde puede subir el conducto.
En una vivienda ya construida, la pregunta útil no es «¿cabe el aparato?», sino «¿por dónde puede subir el humo sin comprometer la estructura?». Se responde con la casa delante.
Corona el conducto en la cubierta y lo cierra frente al agua y al viento. Es la pieza que menos aparece en la conversación previa y que casi siempre acaba estando.
El taller lo describe sin adornos: «Es muy frecuente colocar sombreretes para rematar la salida de humos en el tejado». Forma parte de la instalación igual que cualquier tramo intermedio.
Un punto accesible del conducto pensado para poder limpiarlo sin desmontar la instalación. Se decide cuando se dibuja el recorrido, no después.
Un conducto sin registro se limpia peor y envejece antes, porque cada intervención obliga a abrir tramos que estaban resueltos. Situarlo bien es de esas decisiones menores que se agradecen durante años.
El sexto elemento no es material. En Chimeneas Larraga el conjunto se estudia en una visita, se traza sobre la vivienda real y se deja funcionando: el material sale de ahí, no al revés.
Ese orden es lo que sostiene el presupuesto: el material se cierra cuando el trazado ya está decidido, no antes. Después, en la factura, los apartados aparecen desglosados, y uno de ellos es la mano de obra.
La salida de humos es el conjunto que lleva los gases de la combustión desde la boca del aparato hasta el exterior de la vivienda. No es un accesorio ni un remate final: son cinco elementos —el conducto, el aislamiento de los tramos fríos, los pasos de forjado y cubierta, el remate y el registro de limpieza— más la mano de obra que los pone en su sitio. De ese conjunto depende que el aparato tire bien, rinda lo que promete su ficha y funcione con seguridad.
El punto de partida no es opinable. De los 86 aparatos de combustión del catálogo, 65 declaran en su ficha el diámetro de la salida de humos, con valores que van de los 80 a los 300 mm según el equipo. Ese número lo trae escrito el aparato; lo que se decide en casa, con la vivienda delante, es el recorrido que ese humo va a seguir hasta el tejado. En Chimeneas Larraga lo estudiamos antes de confirmar ningún modelo: seleccionamos, te asesoramos e instalamos el conjunto completo.
Antes de cerrar el modelo que te gusta, busca en su ficha el diámetro de salida de humos y mira por dónde podría subir el conducto en tu casa. Un recorrido complicado descarta equipos que sobre el papel encajaban, y descubrirlo el día del montaje sale caro en tiempo.
El humo sube sin dudar y no vuelve a la estancia al abrir la puerta del hogar.
Nada de esto se decide en abstracto: el recorrido posible depende de dónde vaya el aparato y de cómo esté la estancia. Si aún estás en esa fase, empieza por dónde colocar la chimenea en el salón.
El aparato trabaja en su punto y entrega lo que declara, sin gastar más leña por el camino.
Una evacuación correcta es lo que separa un problema de confort de un problema serio.
Sin condensación en los tramos fríos, el material no se degrada antes de tiempo.
En esta web no hay catálogo de tubos con referencias y medidas, y es deliberado: el material se define tramo a tramo después de ver la vivienda y entra dentro del presupuesto de la instalación.
Depende del recorrido del conducto hasta la cubierta y de los pasos que haya que resolver. Tras la visita técnica te damos un plazo, y no antes: sin ver la casa sería un número inventado.
No. Solo instalamos lo que vendemos, porque es lo que nos permite responder de ello después. Si ya tienes el equipo, lo que sí hacemos es valorar contigo la salida de humos.
Dinos qué aparato tienes en mente y cómo es la casa, y lo vemos con el recorrido delante.
Solicita presupuesto →El diámetro no se elige: lo trae escrito el aparato. Lo que se decide en casa es el camino que va a seguir ese humo hasta el tejado, y ahí no hay dos viviendas iguales.
| Familia | Diámetros declarados | Rango | Sin dato en ficha |
|---|---|---|---|
| Chimeneas de leña de aire | 200 mm | 200 mm | LA – 18 Horno, LA – 19 |
| Chimeneas de leña hidro | — | Sin dato | K-80, LC – 25, LC – 35 PLUS |
| Chimeneas metálicas | 150 · 200 · 300 mm | 150–300 mm | — |
| Estufas de leña | 150 · 200 mm | 150–200 mm | MONZA, Sena Plus |
| Cocinas de leña de aire | 150 mm | 150 mm | ARZUA – 85, ARZUA – 90 NC, F – 100, MONOBLOQUE 156; PAS – 100 declara «salida trasera», sin cifra |
| Cocinas de leña hidro | 150 mm | 150 mm | ARZUA – 90 CC, EKB-110; PAS 100-CC declara «salida trasera», sin cifra |
| Insertables de acero | 200 mm | 200 mm | GALAXY |
| Insertables de hierro fundido | 150 · 175 · 200 mm | 150–200 mm | KALIO, IRON |
| Estufas de pellets de aire | 80 · 150 mm | 80–150 mm | MAESTRALE |
| Pellets hidro | 80 · 100 mm | 80–100 mm | — |
| Insertables de pellets | 80 mm | 80 mm | — |
| Barbacoas metálicas | 200 · 250 mm | 200–250 mm | BARBACOA JARDÍN -100, BARBACOA JARDIN GRILL |
El aparato se elige leyendo su ficha; la instalación se decide sobre la vivienda. De la segunda depende que el primero rinda lo que declara.
Somos expertos en soluciones a medida
Vemos la vivienda con el aparato aún sin cerrar: dónde va, qué hay encima y por dónde puede subir el conducto hasta la cubierta.
Se parte del diámetro que declara la ficha del equipo y se define el recorrido: qué tramos piden aislamiento, dónde caen los pasos y en qué punto queda el registro.
El conjunto queda rematado en cubierta y comprobado con el aparato encendido. En la factura, cada apartado aparece desglosado, mano de obra incluida.


La evacuación de humos no se improvisa el día del montaje.
Antes de cerrar un modelo conviene tener tres cosas claras:
Cuando alguno de los tres se deja para después, lo habitual no es un ajuste menor: es cambiar de aparato con el presupuesto ya cerrado.
Si has llegado hasta aquí buscando qué tubos para chimeneas de leña comprar, la conclusión es incómoda pero breve: la pregunta correcta no es qué tubo, sino qué recorrido. El tubo es la consecuencia. Y la primera pieza de información ya la tienes delante, porque está publicada en la ficha del aparato que estás mirando: su diámetro de salida de humos. A partir de ahí, lo que decide el resto es la vivienda —por dónde puede subir el conducto, qué tramos quedan al frío y cómo se remata en cubierta—, y eso no se resuelve leyendo.
El patrón del catálogo es claro cuando se lee familia por familia. Estos son los puntos de partida declarados en ficha:
Los dos extremos del catálogo lo confirman. Las chimeneas metálicas son la familia con más dispersión de todas —150, 200 y 300 mm en seis modelos—, mientras que las estufas de pellets se mueven en 80 mm y cambian por completo el planteamiento del recorrido respecto a cualquier equipo de leña.
En Chimeneas Larraga seleccionamos, asesoramos e instalamos el conjunto completo: el aparato y la evacuación de humos que lo hace funcionar. El presupuesto arranca con una estimación previa y se confirma con la instalación definitiva, porque hasta que el recorrido no está resuelto no se sabe qué piezas pide la obra; después, en la factura, los apartados aparecen desglosados y uno de ellos es la mano de obra. Solo respondemos de las instalaciones que hemos hecho nosotros, y es precisamente eso lo que nos permite responder de ellas. Si estás valorando un aparato de leña, lo más importante es no dejar la salida de humos para el final.

Somos Chimeneas Larraga, una empresa especializada en chimeneas, estufas y cocinas de leña, insertables, pellets, barbacoas, puertas para chimeneas abiertas y revestimientos. Desde Lakuntza, trabajamos principalmente en Navarra y País Vasco, ofreciendo asesoramiento, venta e instalación para casas, caseríos, viviendas unifamiliares y proyectos profesionales.

La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.

La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.

La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.
Ese dato no se decide, se consulta: viene determinado por el propio equipo y publicado en su ficha. De los 86 aparatos de combustión del catálogo, 65 lo declaran, con valores de 80 a 300 mm. Ese número es el punto de partida del conducto; a partir de ahí, lo que se estudia en la visita es el recorrido hasta la cubierta.
Porque evacuan de otra manera. En el catálogo, quince fichas de pellets declaran 80 mm y otras tres, todas en la línea hidro, declaran 100 mm; la leña, en cambio, se sitúa mayoritariamente en 150 mm. El caso que mejor lo ilustra es CAROL-MIXTA: es el único equipo de la familia de pellets que admite además troncos, y es también el único que declara 150 mm.
En muchas viviendas sí, entubando el cañón existente por dentro en lugar de abrir un recorrido nuevo. Es una de las cosas que miramos en la visita: estado del cañón, sección disponible y por dónde discurre. La respuesta depende de la casa, no del aparato.
El tubo de pared simple es una chapa sola y se reserva a tramos que quedan dentro de la vivienda. El de doble pared lleva aislamiento entre dos paredes y se emplea allí donde el conducto se enfría: desvanes sin calefactar, patios, fachadas y el tramo exterior hasta el remate. Mantener caliente el humo es lo que evita que condense por el camino.
Sí. El taller lo resume así: «Las instalaciones completas llevan aneja la instalación de diversos tipos y medidas de tubos». Los tubos de acero inoxidable son habituales en los tramos exteriores y en los recorridos expuestos; el material y la medida se deciden tramo a tramo, según por dónde pase el conducto y qué aparato lo alimenta.
Sí, y es la pieza que menos se recuerda al pedir presupuesto. En palabras del taller: «Es muy frecuente colocar sombreretes para rematar la salida de humos en el tejado». El remate cierra el conducto frente al agua y el viento, y forma parte de la instalación como cualquier otro tramo.
Se parte de una estimación previa y se confirma con la instalación definitiva, porque hasta que no se ve el recorrido real no se sabe qué piezas pide la obra. Después, en la factura aparecen desglosados los distintos apartados, y uno de ellos es la mano de obra.
Solo respondemos de las instalaciones que hemos hecho nosotros. Si vienes de otra y quieres cambiar el aparato, lo que sí hacemos es estudiar el conjunto desde cero y decirte con qué nos encontramos antes de tocar nada.
El caso más común de conducto heredado es el de una chimenea de obra que se quiere cerrar: cómo se convierte en insertable.
Fuentes