
Mantenimiento de la estufa de pellets: la puesta a punto antes del invierno
Cestillo, cenicero y tolva son tuyos; el conducto, del técnico y una vez al año. Las dos capas del mantenimiento del pellet y el calendario que funciona.

La mejor leña para una chimenea o estufa es madera dura y bien seca: haya, roble, encina o fresno, curadas al menos un año bajo techo y ventiladas. Arden despacio, dan brasa duradera y ensucian poco el conducto. Cuál se usa en Navarra, y cómo secarla de verdad, lo contamos en la leña de haya, roble y encina en Navarra.
Y lo que de verdad importa no es la especie, es la humedad: la norma europea de leña troceada (UNE-EN ISO 17225-5) llama seca a la que baja del 20 %, y por debajo de esa cifra la especie pasa a segundo plano. Una encina verde arde peor que un pino bien seco. Si tuvieras que quedarte con una sola regla: seca siempre gana a noble.

La humedad de la leña decide más que la especie: por debajo del 20 % arde bien y por encima del 25 % se está quemando agua.
El agua de la madera hay que evaporarla antes de que arda, y esa energía sale del propio fuego. Leña húmeda = fuego frío = menos calor en casa y más suciedad en el tubo.
Evaporar el agua de la leña consume energía que sale por el conducto en vez de calentar la casa. Con leña al 40 % de humedad, buena parte de la carga se va en secarla dentro del propio aparato. Por eso una madera «mala» pero seca rinde más que una «buena» pero húmeda. Y con leña seca, el encendido sale a la primera: lo contamos en cómo encender una estufa de leña.
Como referencia práctica del oficio: un año para maderas duras cortadas y partidas, y mejor dos. Apilada bajo techo, ventilada por los lados y levantada del suelo.
La referencia práctica del oficio es un verano para las blandas y dos para las duras, siempre contando desde que está cortada y partida, no desde que se taló. El plazo depende del sitio: al sol y con aire va mucho más rápido que en una bajera cerrada.
Pesa poco para su tamaño, tiene grietas radiales en el testero y suena a hueco al golpear dos trozos. Un medidor de humedad de mano cuesta poco y quita la discusión.
Pesa poco para su tamaño, tiene grietas radiales en el testero y suena seca al golpear dos troncos entre sí. Si te fías poco de eso, un medidor de humedad cuesta poco: por debajo del 20 % está lista para quemar.
El cristal se tizna en un par de días, cuesta arrancar, silba o burbujea por los extremos del tronco, y el humo del remate sale blanco y denso en vez de casi invisible.
El cristal negro es el chivato más honesto y el más fácil de ver. Lo tratamos en cristales para chimeneas y estufas.
Un tronco entero se seca por los extremos y muy despacio. Partido, expone la madera y cura en una fracción del tiempo. Es la diferencia entre uno y tres años.
Al partir el tronco abres la cara interior, que es por donde de verdad sale el agua. Un tronco entero solo evapora por los extremos y puede tardar años. Partido a la medida de tu aparato, el plazo se reduce a la mitad y además arranca antes.
Bajo techo y ventilada, no tapada con plástico hasta el suelo: eso condensa y la mantiene húmeda. Y dentro de casa, solo la del día.
Techo arriba y aire por los lados. El fallo clásico es taparla entera con un plástico: el agua que sale se queda dentro, la leña no seca y acaba enmoheciendo. Separada del suelo con unos palés y a un palmo del muro, se seca sola.
En una chimenea o estufa de leña hay cosas que no se queman nunca, y no por rendimiento, sino por seguridad y por salud. En un hogar doméstico no se quema:
La especie de la leña importa menos de lo que se cree, pero importa: cambia cuánto dura la carga y cuánta ceniza deja. Siempre por detrás de la humedad, nunca por delante.
Densas, arden despacio y dejan buena brasa. Son las que rinden en una noche larga y las que mejor se comportan en un aparato cerrado.
Prenden rápido y se consumen igual de rápido. Sirven bien para arrancar, y no pasa nada por usarlas si están secas: lo que ensucia no es la resina, es la humedad.
Muy buenas para brasa y para cocinar, sobre todo en barbacoa. El olivo cuesta más de arrancar y aguanta mucho una vez prendido.
Entre una madera noble húmeda y una humilde seca, elige siempre la seca. La especie afina el resultado; la humedad decide si el fuego funciona.
Madera dura y seca: haya, roble, encina o fresno, con al menos un año de curado. Dan brasa duradera y ensucian poco el conducto. Pero antes que la especie manda la humedad: una madera noble mal secada rinde peor que una humilde bien seca.
Sí, si está seco. La creencia de que el pino ensucia por la resina confunde la causa: lo que fabrica creosota es la combustión fría de madera húmeda, sea la especie que sea. El pino seco arde limpio, simplemente dura menos.
No. Llevan colas, tratamientos o pinturas que al arder liberan compuestos tóxicos dentro de casa y atacan el aparato y el conducto. No es una cuestión de rendimiento, sino de seguridad, y lo mismo vale para cualquier madera tratada, pintada o barnizada.
Venta, asesoramiento e instalación desde Lakuntza (Navarra). Enviamos producto a País Vasco y limítrofes.
Solicita presupuesto →Nos llaman porque la estufa «calienta poco» y muchas veces el problema está en la leñera. Una encina verde da menos calor que un pino seco, y encima te ensucia el tubo.
El tamaño del tronco es el dato práctico que casi nunca se mira antes de encargar leña, y el que obliga a partirla otra vez en el patio. Lo declaran las fichas de las estufas y chimeneas que instalamos: en una instalación con una estufa Glance, por ejemplo, el tronco no puede pasar de 40 cm.
| Modelo | Familia | Tronco máximo |
|---|---|---|
| Carol-Mixta | Mixta leña/pellet | 36 cm |
| Glance | Estufa de leña | 40 cm |
| Ordesa | Estufa de leña | 40 cm |
| Saja-8 | Cocina de leña | 400 mm |
| Tudela | Estufa de leña | 450 mm |
| Bremen | Estufa de leña | 460 mm |
| C-3/70 | Insertable | 500 mm |
| Ekko | Insertable | 500 mm |
| Ebro | Chimenea metálica | 55 cm |
| Manchester | Estufa de leña | 600 mm |
| Bury-14 | Estufa de leña | 60 cm |
| Huelva | Chimenea metálica | 60 cm |
| Huesca | Chimenea metálica | 64 cm |
| Sere-100 | Insertable | 700 mm |
| Paris-90 | Insertable | 80 cm |
Fuente de los datos: el tronco máximo que declara la ficha de cada aparato del catálogo. La capacidad del hogar también cuenta: la LC‑25 que fabricamos en nuestro taller tiene un hogar de combustión de 200 l.
La leña húmeda no es leña barata: es la mitad de calor, el cristal negro y el conducto ensuciándose el doble de rápido.
Somos expertos en soluciones a medida
Una leñera que funcione no necesita obra: hace falta que el agua no caiga encima de la leña y que el aire pase. Con eso, el secado va solo.
Un tronco entero se seca por los extremos y tarda años. Partido, el agua sale por la cara abierta y el plazo se reduce a la mitad.
Solo el techo. Si tapas los laterales con un plástico, el agua que sale se queda dentro y la leña no seca: se enmohece.
Unos palés debajo y un palmo de aire contra el muro. Es lo que evita que la fila de abajo esté siempre húmeda.


Si has llegado buscando qué leña usar, la respuesta corta es que la especie es el segundo factor, no el primero. Una encina al 30 % de humedad calienta menos que un pino al 15 %, y encima ensucia más. Todo lo que viene después de esto —duras, blandas, frutales— solo tiene sentido cuando la leña ya está seca.
El tamaño de tronco que admite tu equipo condiciona cómo tienes que pedir la leña:
Cuando el cristal se ensucia enseguida, la casa no llega a calentarse o el conducto se te está llenando antes de tiempo. Casi siempre es leña húmeda o tiro corto, y las dos se ven en la visita.

Somos Chimeneas Larraga, una empresa especializada en chimeneas, estufas y cocinas de leña, insertables, pellets, barbacoas, puertas para chimeneas abiertas y revestimientos. Desde Lakuntza, trabajamos principalmente en Navarra y País Vasco, ofreciendo asesoramiento, venta e instalación para casas, caseríos, viviendas unifamiliares y proyectos profesionales.

Cestillo, cenicero y tolva son tuyos; el conducto, del técnico y una vez al año. Las dos capas del mantenimiento del pellet y el calendario que funciona.

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Enchufe con tierra, salida de gases —también en pellets—, aire, sitio seco para sacos y una rutina corta: los cinco requisitos, con su tabla y sus mitos.
Como mínimo una vez al año, y con más frecuencia si se usa a diario o si la leña no está del todo seca. Es lo que evita la acumulación de creosota.
Muy bien: da brasa densa y aroma. Cuesta un poco más de arrancar, así que lo habitual es prender con algo más ligero y sostener con olivo o encina. Como cualquier leña, tiene que estar seca: la húmeda humea y da un fuego frío.
Depende del aparato, del aislamiento y de cuántas horas lo enciendas. La forma honesta de estimarlo es la del primer invierno: se apunta lo que se gasta y a partir de ahí ya sabes lo tuyo.
Cuesta poco y quita la discusión. Por debajo del 20 % está lista; entre 20 y 25 arranca peor; por encima de 25 estás quemando agua. Mide en una cara recién partida del tronco, no en la corteza, que siempre marca menos humedad de la real.
Con las duras, dos veranos van sobrados y uno suele quedarse corto. Las blandas secan antes, pero duran menos en el fuego. Lo que decide es la humedad final: si al medirla queda por debajo del 20 %, está lista, lleve el tiempo que lleve.
Fuentes
