Estufas de leña

En Chimeneas Larraga seleccionamos, te asesoramos e instalamos estufas de leña: aparatos exentos, de fundición o de acero, que caldean la estancia con el fuego a la vista y sin meterte en obra. La gama que trabajamos va de 7 a 15 kW, con rendimientos declarados de hasta el 84 %, y la montamos entera: aparato, tubos y sombrerete hasta el tejado. Trabajamos trece modelos de Bronpi, Hergóm y Ferlux, de fundición, de acero o mixtos, y los elegimos contigo con las medidas reales de tu casa: los kilovatios y los metros cúbicos de la ficha orientan, pero la última palabra la tienen la estancia y el recorrido del humo.

Tenemos 13 estufas de leña, de 7 a 15 kW, y la mayoría son de hierro fundido: acumulan calor y lo siguen dando cuando el fuego baja, al contrario que las de acero, que calientan antes y se enfrían antes.

Ninguna de las 13 lleva horno: si quieres cocinar con el mismo aparato, lo tuyo es una cocina de leña. Y si el problema es repartir el calor a otras habitaciones, mira cómo se reparte el calor con ventilador o turbina.

Antes de decidir, dos cosas mandan sobre la potencia: la salida de humos disponible y dónde va a ir el aparato.

Si prefieres el criterio antes que el catálogo, lo contamos en cómo elegir una estufa de leña y en qué leña usar.

Mostrando 13–13 de 13 resultados

Cómo elegir una estufa de leña

Estas estufas se eligen por seis cosas: el volumen, el material, el cristal, la combustión, la canalización y quién las instala.

Parte del volumen que quieres calentar

Es el primer número que miramos. Los modelos de esta gama que lo declaran en ficha cubren de 200 a 357 m³, con potencias de 7 a 15 kW. La E-30 L de Hergóm, por ejemplo, va de 11 a 15 kW. Elegir por el espacio real evita quedarse corto y, sobre todo, evita pasarse.

Como referencia, en una instalación con la ORDESA la ficha declara 250 m³, y la BURY – 14 llega a 357 m³. Cinco modelos no dan esa cifra en ficha: en esos casos partimos de tus metros y de la altura de techo, que no siempre coinciden con el papel.

Fundición, acero o los dos

La fundición tarda más en templarse y luego devuelve el calor poco a poco; el acero sube antes. En la gama conviven ambas soluciones y también las mixtas: la BREMEN se construye en acero con la cámara de fuego en hierro fundido.

El peso te da la pista: aquí va de los 103 kg de la ORDESA a los 236 kg de la MANCHESTER. Cuanta más masa, más despacio se calienta y más tiempo sigue dando calor con el fuego ya apagado.

El cristal, limpio más tiempo

Casi toda la gama incorpora sistema de cristal limpio: una lámina de aire barre la cara interna del vidrio y retrasa que se ennegrezca. Lo declaran la Altea, la MONZA, la ORDESA, la GLANCE, la Sena Plus, la TUDELA, la BURY – 14 y la GALAXY 80.

El sistema ayuda, pero no hace milagros: con leña mal secada o con el aire muy cerrado, cualquier vidrio se vela. Va de la mano de cómo enciendes y de qué metes dentro.

Doble combustión y toma de aire

Quemar también los gases de la primera combustión saca más partido a la misma carga. Lo traen la GLANCE, la TUDELA, la BREMEN, la Craftsbury, la MANCHESTER y la GALAXY 80; la ELYPSE declara triple combustión con control de aire primario y secundario.

Dos modelos suman toma de aire exterior, la GLANCE y la Craftsbury: el aparato coge de fuera el aire que necesita para arder en vez de robárselo a la habitación. Sus emisiones declaradas de CO son del 0,07 % y del 0,1 %.

Si quieres calor en otra habitación

En canalización la gama es tajante: solo la GALAXY 80 declara salidas canalizables, dos de 120 mm, para conducir aire caliente a otro punto. En el resto, el calor sale de la estancia donde está el aparato y se reparte desde ahí.

Por eso la planta de la casa importa tanto: un pasillo largo o una puerta que se queda cerrada mandan más que cualquier dato de ficha. Es de lo primero que miramos en la visita.

Te asesoramos y la instalamos

La decisión no se toma delante de una pantalla: vemos tu casa, te damos una estimación de partida y nos ocupamos del montaje completo. Al terminar, la factura desglosa cada concepto, con la mano de obra aparte.

Y no desaparecemos al cerrar la obra: de lo que sale instalado por nosotros respondemos nosotros, con revisiones, ajustes y repuestos.

Fuente de los datos: las fichas técnicas de cada modelo, que publican sus fabricantes: Bronpi (siete de las trece), Hergóm (cuatro) y Ferlux (dos). El rendimiento mínimo y las emisiones de estos aparatos, cuando se ponen a la venta, los fija desde 2022 el Reglamento (UE) 2015/1185 de ecodiseño: un 65 % de rendimiento estacional y 40 mg/m³ de partículas como máximo. No obliga a los aparatos ya instalados.

¿Cuándo compensa la leña?

En resumen: compensa si tienes leña a mano, quieres ver el fuego y te interesa un aparato que funcione sin depender de la corriente. Si lo que buscas es programar la calefacción y despreocuparte durante días, el combustible que te conviene es otro.

CRITERIOCON LEÑACON PELLETS
IndependenciaGANAArde sin enchufe: un corte de luz no la para.Necesita corriente para su electrónica y su alimentación automática.
El fuego y su calorGANALlama grande y calor intenso en la propia estancia en cuanto prende.Llama más contenida y calor repartido por ventilación.
Piezas que pueden fallarGANAMecánica sencilla: puerta, entradas de aire y poco más.Más componentes en juego, y por tanto más mantenimiento técnico.
Autonomía y almacenajeHay que recargar a mano y guardar la leña seca y aireada, que ocupa.GANAProgramable, con carga que dura y combustible ensacado y limpio.
Veredicto: si tienes acceso a leña y quieres el fuego delante, la de leña es tu opción: eliges modelo y nosotros la dejamos instalada con su salida de humos. Si prefieres encenderla con un horario y olvidarte, mira nuestras estufas de pellets y lo comparamos contigo delante.

¿Qué modelo necesito?

Ordénalo por objetivo: para una sala corriente, la ORDESA o la Altea; para un salón amplio, la BURY – 14, con 14,6 kW; si quieres llevar aire caliente a otro cuarto, la GALAXY 80, la única canalizable; y si te fijas en el rendimiento declarado, la GLANCE. Si dudas entre dos, el taller te orienta.

PARA QUÉCLAVEMODELOS
Una estancia corriente
200 ‑ 250 m³ declarados
De 8 a 10 kW
Un salón amplio
hasta 357 m³ declarados
Cargas largas
Llevar aire caliente a otro cuarto
única canalizable de la gama
Salidas de 2×120 mm
Exprimir cada carga
tope de rendimiento de la gama
Doble combustión
Un caso particular
o dudas entre modelos
Asesoramiento
La gama no acaba aquí: en el catálogo hay ocho modelos más, de la ELYPSE de 7 kW a la MANCHESTER de hierro fundido, pasando por la TUDELA, la Craftsbury o la BREMEN. Si alguno te ha llamado la atención, pregúntanos por él o solicita información.

Cuatro errores que vemos al elegir

Antes de encargar la estufa conviene revisar estos cuatro puntos, porque cada uno se corrige mal una vez instalada.

El error: cerrar el modelo antes de saber por dónde subirán los tubos.
Cómo lo evitas: el camino del conducto hasta cubierta pesa tanto como los kW, y en esta gama el diámetro no es igual en todos —la mayoría pide 150 mm, la E – 30 L, 200—. Mira primero por dónde sale el humo y después elige aparato.
El error: coger más potencia de la necesaria por si acaso.
Cómo lo evitas: si te sobra potencia acabarás usándola siempre a medio gas, que es justo como peor arde y más se ensucia el conducto. Entre 7 y 15 kW hay margen de sobra para acertar sin excederse.
El error: encajarla en un hueco justo para que no se vea.
Cómo lo evitas: el aire tiene que poder circular a su alrededor para que el calor llegue a la habitación, y cada modelo exige unas distancias mínimas a materiales combustibles que vienen en su manual. Se respetan sin excepción.
El error: echar dentro cualquier madera que haya por casa.
Cómo lo evitas: nada de tableros, palés, maderas pintadas, barnizadas o tratadas ni restos de obra. Sueltan sustancias que atacan el aparato y el conducto, y no tienen ningún sitio en una casa habitada.

Mantenimiento, temporada a temporada

Una estufa bien cuidada pide un gesto en cada estación del año, y el conducto, un deshollinado al cerrar la temporada.

Otoño

Antes de encenderla: juntas, cierre de la puerta y estado del vidrio, y una comprobación de que el conducto arrastra.

Invierno

Vacía el cenicero en frío y sin dejar que se colme: si tapa la entrada de aire, el fuego se ahoga y arde peor.

Primavera

Cerrada la temporada, toca limpieza a fondo del interior y deshollinado del conducto por un profesional.

Verano

Déjala limpia y con la puerta entornada para que ventile, y aprovecha para hacer acopio de la leña del año que viene.

Lo que no viene en la ficha: de la visita al primer fuego

En Lakuntza se trabaja el hierro para el fuego desde los años sesenta, cuando el taller de SACSA abastecía a los caseríos de la comarca. De ahí venimos, y desde 1999 lo hacemos de otra manera: seleccionamos los modelos que merecen la pena, te asesoramos y te los instalamos.

La visita es donde se decide casi todo. Miramos la habitación, la altura del techo, por dónde puede trepar el conducto y qué se interpone en el camino. Muchas veces esa media hora descarta el modelo que traías apuntado y señala otro que ni te habías planteado.

«La estufa la eliges tú; el recorrido de los tubos lo decide la casa.»

Después llega el montaje, que rara vez se parece a otro. Cada vivienda pide su tipo y su medida de tubo, acero inoxidable incluido, y su remate con sombrerete en cubierta. Empezamos con una estimación, ajustamos al montar de verdad y cerramos con una factura donde cada concepto se ve por separado.

Y luego queda lo que casi nadie cuenta antes de vender: el día que algo falla. De lo que instalamos nosotros respondemos nosotros, con revisiones, ajustes y repuestos. Por eso solo montamos lo que vendemos: es la única forma de poder dar la cara.

¿Dónde colocarla en casa?

Donde el conducto pueda subir y el aire pueda moverse. La salida de humos manda sobre la decoración: el punto por el que los tubos alcanzan la cubierta acota las opciones antes que ninguna otra cosa. Dentro de las que quedan, gana la estancia donde más se vive y desde la que el calor pueda pasar a las contiguas, con espacio libre alrededor del aparato y respetando las distancias que marque su manual. Lo concretamos en la visita, contigo delante.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una estufa de leña?+

Es un aparato de calefacción exento que quema leña tras un cristal y calienta la estancia donde se instala. Va apoyado en el suelo y conectado a su propia salida de humos, sin necesidad de obra, así que encaja bien en viviendas ya terminadas.

¿Qué potencia y qué rendimiento tienen las de la gama?+

Las nuestras van de 7 a 15 kW, con rendimientos declarados entre el 70 y el 84 %. Los modelos que indican volumen calefactable en ficha cubren de 200 a 357 m³. Son cifras declaradas y valen como punto de partida: el ajuste lo hacemos con los metros y la altura reales de tu casa.

¿Cada cuánto hay que echar leña?+

Depende del modelo y del ritmo al que la lleves. Las fichas de esta gama declaran consumos de 2,4 a 4,3 kg por hora y admiten troncos de 40 a 60 cm según el aparato: cuanto más larga es la carga que acepta, menos veces tienes que abrir la puerta.

¿Tenéis alguna con horno?+

En esta gama, no: ninguno de los trece modelos que ves aquí lleva horno. Es una combinación que existe y que nos preguntan a menudo, así que si es lo que buscas, dínoslo: miramos qué ofrecen nuestros proveedores y te contamos las opciones reales antes de que decidas.

¿Se puede llevar el calor a otra habitación?+

Con canalización, solo con un modelo: la GALAXY 80 declara dos salidas canalizables de 120 mm para conducir aire caliente a otro punto de la casa. En el resto de la gama el calor sale de la propia estancia, de modo que la ubicación y la distribución de la vivienda pesan tanto como los kW.

¿Os encargáis de la instalación y de la salida de humos?+

Sí, del conjunto entero. Subimos el conducto hasta cubierta con el tipo y la medida de tubo que pida cada casa, acero inoxidable incluido, y lo rematamos con su sombrerete. Partimos de una estimación y cerramos con una factura donde cada concepto aparece detallado, mano de obra incluida.

¿Qué leña conviene usar?+

Leña seca, de especies duras y guardada a cubierto y aireada al menos una temporada. La madera húmeda gasta parte de su energía en evaporar el agua que lleva dentro: calienta menos y ensucia más. Y nunca maderas pintadas, barnizadas, tratadas ni restos de obra.

¿Se puede instalar en un piso?+

Hay que mirarlo caso por caso: hace falta una salida de humos propia hasta cubierta y el visto bueno de la comunidad. Donde trabajamos habitualmente es en casas unifamiliares, viviendas de pueblo y caseríos, que es donde el conducto tiene un recorrido despejado.

Pide presupuesto: rellena el formulario

Escrito por Chimeneas Larraga, especialistas en venta e instalación desde 1999 Actualizado: septiembre 2026
Scroll al inicio