
Cómo fabricamos una chimenea a medida: del hueco al taller
La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.

La barbacoa de obra se construye en el sitio y ya no se mueve. La metálica llega fabricada, se coloca y se conecta a su salida de humos. Cocinan igual de bien: la diferencia está en el plazo, en la obra que exige cada una y en si algún día quieres cambiarla de sitio o llevártela.
Para la mayoría de jardines y terrazas, una barbacoa metálica de leña resuelve lo mismo sin picar nada. Y si el hueco tiene medidas raras, se fabrica a medida en vez de rehacer el rincón.

La de obra pide albañilería: cimiento, fábrica de ladrillo refractario, campana y remate. La metálica no pide obra de albañilería: pide una base firme y nivelada y la salida de humos resuelta.
Esa es la razón por la que mucha gente que busca «barbacoa de obra» acaba poniendo una metálica: quería el resultado, no la obra. Si el jardín ya está terminado y no apetece levantarlo, la decisión se toma sola.
Una barbacoa de obra son varios días de trabajo y sus tiempos de secado. Una metálica se coloca en una jornada cuando la salida de humos ya está prevista.
Entre la cimentación, la fábrica y los tiempos de fraguado hay que contar semanas, y cada oficio tiene que esperar al anterior. La metálica se fabrica en el taller mientras tú sigues con tu vida, y el día de la colocación se resuelve en una jornada.
La de obra se adapta al hueco porque se levanta allí. La metálica también, pero por otra vía: se fabrica con el ancho y el alto que pide el sitio en lugar de ajustarse a un catálogo cerrado.
Nuestros modelos de serie van de los 640 mm de ancho de la Horno-64 a los 1.490 mm de la Alta de 2 parrillas. Fuera de ese rango, se encarga a fábrica con las medidas del proyecto.
Una barbacoa metálica de leña es acero: aguanta el fuego directo y se limpia fácil. Lo que pide es no dejarla llena de ceniza húmeda todo el invierno, que es lo que se come el metal.
El acero de una barbacoa vive a la intemperie y con fuego encima: se dilata, coge pátina y pide su repaso. Un cepillado y una mano de pintura de alta temperatura cada cierto tiempo, y dura décadas. La de obra no se pinta, pero el mortero también se resiente con los ciclos de calor.
La de obra se queda para siempre. La metálica se puede recolocar si reformas el jardín, e incluso llevártela si te mudas. En una vivienda de alquiler eso no es un detalle menor.
Es la pregunta que nadie hace y la que más pesa a los cinco años: si rehaces el jardín, si te mudas o si simplemente la quieres en otro rincón. La de obra hay que picarla. La metálica se desmonta, se transporta y se vuelve a colocar.
Aquí no hay atajo según el material: las dos necesitan campana y conducto de salida bien resueltos. Una barbacoa que devuelve el humo al patio es un problema de tiro, no de tipo de barbacoa.
La campana recoge el humo y el conducto lo saca por encima de la cubierta o de la zona de estancia. Si el tiro es corto o el remate queda por debajo de un muro o de un alero, el humo baja y va a la mesa. Eso pasa igual en una barbacoa de obra que en una metálica: lo resuelve el diseño del tiro, no el material del cuerpo.
La comparación habitual es «cuál dura más», y no lleva a ninguna parte: las dos duran décadas si se cuidan. La diferencia real es la obra, el plazo y si algún día quieres moverla.
Una barbacoa de obra levanta un elemento fijo con su cimentación y su albañilería: semanas, un oficio más, y ya no se mueve. Una metálica se fabrica en el taller, se transporta y se coloca; si mañana rehaces el jardín, viene contigo.
Es el fallo más caro que vemos. Una barbacoa preciosa que echa el humo hacia la mesa no se arregla cambiándola: se arregla resolviendo el tiro, y eso se decide antes de fabricar nada.
El horno no es un capricho: cambia el ancho, la altura y lo que puedes cocinar. Estas son las cuatro configuraciones que fabricamos y para qué sirve cada una.
Suma pan, asados y guisos a la parrilla. Es la diferencia entre encender para una comida y encender para un día entero. Nuestros modelos Horno-64, Horno-74 y Horno-100 lo llevan.
Más sencilla y suficiente si lo vuestro es carne y verdura. Ocupa menos alto: la Jardín-100 se queda en 960 mm.
Subir y bajar la parrilla es lo que controla el punto sin tocar la brasa. En los formatos altos se resuelve con elevador, y en servicio continuo es lo que más se agradece.
Para llevar dos servicios a la vez o cocinar a dos puntos distintos. Es el salto de la barbacoa familiar a la de cuadrilla: 1.490 mm de ancho en la Alta de 2 parrillas.
Nosotros fabricamos barbacoas metálicas de leña, de serie y a medida. Si lo que quieres es el resultado —una barbacoa fija, con campana y horno, que aguante uso continuo— lo resolvemos sin obra de albañilería. Si tu proyecto exige sí o sí fábrica de ladrillo, te lo decimos y no te vendemos otra cosa.
Sí, siempre que haya altura libre para la campana y una salida de humos que evacúe al exterior. Es justo el caso en el que el modelo de serie se queda corto y conviene encargarla con la altura del sitio.
Valen los dos. La leña da llama viva y aroma; el carbón, una brasa más regular y duradera. Se pueden combinar: arrancar con leña y sostener la brasa con carbón, ajustando con el aire y la altura de la parrilla.
Fabricación propia en Lakuntza (Navarra). Enviamos a País Vasco y provincias limítrofes.
Solicita presupuesto →Casi nadie quiere una barbacoa de obra: quiere una barbacoa que parezca de siempre y funcione. Cuando ve que la metálica cocina igual y no le levanta el jardín, la conversación cambia.
El ancho manda: es lo que decide cuánta gente puedes sacar de una tanda. Estas son las medidas reales de nuestras barbacoas de leña metálicas.
| Modelo | Ancho | Alto | Fondo | Para qué encaja |
|---|---|---|---|---|
| Horno-64 | 640 mm | 1.120 mm | 630 mm | Terrazas y patios estrechos, con horno |
| Horno-74 | 740 mm | 1.630 mm | 580 mm | Uso familiar con horno integrado |
| Alta-78 | 785 mm | 2.000 mm | 590 mm | Jardín, con campana alta |
| Jardín Grill | 790 mm | 1.165 mm | 590 mm | Jardín, formato abierto |
| Horno-100 | 1.000 mm | 1.630 mm | 590 mm | Cuadrillas, con horno |
| Alta-100 | 1.000 mm | 2.050 mm | 590 mm | Jardín amplio |
| Jardín-100 | 1.010 mm | 960 mm | 645 mm | Jardín, altura baja |
| Alta de 2 parrillas | 1.490 mm | 2.050 mm | 690 mm | Servicios en paralelo |
La barbacoa se mide por el hueco que tiene el jardín, no por la gente que quieres sentar: el ancho de parrilla viene después.
Somos expertos en soluciones a medida
Fabricamos en nuestro propio taller de Lakuntza, así que la medida no es un catálogo cerrado. El proceso es siempre el mismo:
Ancho disponible, altura libre, si hay porche o está a cielo abierto y por dónde puede salir el humo sin molestar al vecino. De ahí sale si vale un modelo de serie o hay que encargarlo.
Medida, horno o parrilla, altura de campana y salida de humos. Si es a medida, se pide a fábrica con esas cotas.
Base nivelada, colocación y conexión del conducto. Sin picar el jardín y en una jornada cuando la salida ya está prevista.


Si buscas una barbacoa para el jardín, lo que estás decidiendo de verdad no es el material: es cuántas veces al año la vas a encender y con cuánta gente. Una barbacoa de fin de semana en verano y otra que se usa todo el año no piden lo mismo, ni en chapa ni en tamaño de parrilla.
Puestas en fila, las barbacoas metálicas que fabricamos dicen esto:
Cuando la duda deja de ser qué modelo y pasa a ser si cabe, por dónde sale el humo y si el porche lo admite. Eso se ve en el sitio, y fabricamos según lo que se vea.

Somos Chimeneas Larraga, una empresa especializada en chimeneas, estufas y cocinas de leña, insertables, pellets, barbacoas, puertas para chimeneas abiertas y revestimientos. Desde Lakuntza, trabajamos principalmente en Navarra y País Vasco, ofreciendo asesoramiento, venta e instalación para casas, caseríos, viviendas unifamiliares y proyectos profesionales.

La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.

La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.

La chimenea del salón se elige por los metros de la estancia y su aislamiento, no por potencia máxima. Insertable, metálica o de obra: cuál encaja en cada caso.
Como referencia práctica: los anchos de 640-790 mm van bien para uso familiar, el metro de ancho para reuniones grandes, y los 1.490 mm de la de dos parrillas para cuadrillas o servicio de hostelería. Lo que manda no es solo el ancho, es a qué ritmo hay que sacar la comida.
Vaciar la ceniza cuando se enfríe, y no dejarla acumulada con humedad durante meses. Revisar el conducto una vez al año, como en cualquier aparato de leña.
Sí. Fabricamos en nuestro taller, así que las cotas de la tabla son los modelos habituales, no un límite. Si el hueco pide otra cosa, se hace.
Depende de la carga del taller y de si es un modelo estándar o a medida. Es de las primeras cosas que te decimos, porque suele condicionar la temporada en la que la vas a estrenar.
Ayuda mucho, sobre todo si está a la intemperie. El hierro pide su repaso, y una funda o un porche alargan bastante el intervalo entre mantenimientos.
Si además quieres cocinar con horno y no solo a la parrilla, la diferencia la explicamos en hornos de leña. Las barbacoas metálicas que fabricamos están en nuestro catálogo de barbacoas.
Fuentes